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“What Darwin got wrong”: ideas que para algunos lingüistas tienen olor a viejo…

16 febrero 2010

En el día de hoy sale a la venta el nuevo y esperado libro de Jerry Fodor y Massimo Piatelli-Palmarini, el cual tiene un título que hubiera ruborizado al mismísimo Stephen J. Gould: What Darwin got wrong.

Más allá del título provocador (el cual desde ya garantiza a la obra un éxito seguro y su traducción a varias lenguas), me llamó la atención una cosa: como es habitual en la literatura científica, en la contratapa del libro pueden encontrase opiniones de respetados científicos. En este caso se destacan los nombres de los ilustres lingüistas  Norbert Hornstein y Noam Chomsky:

“En este provocativo, iluminador y muy interesante libro, Fodor y Piatelli-Palmarini dicen que la SN [selección natural] no puede explicar cómo se da la evolución. La idea es ampliamente conceptual y se divide en dos partes: (i) que las teorías basadas en SN son conceptualmente paralelas a la teoría de aprendizaje de Skinner y comparten sus mismas debilidades, y (ii) que la SN palidece en su forma conceptual cuando su noción explicatoria central, ‘seleccionado para’, es analizada apropiadamente. Estas ideas van a molestar a mucha gente importante, tanto por la conclusión como por el evidente deleite que muestran los autores al alcanzarla.  La polémica resultante debería ser interesante y (posiblemente) esclarecedora”. —Norbert Hornstein, Profesor de Linguistica, University of Maryland.

“Este altamente informativo y cuidadosamente argumentado estudio se desarrolla en torno a dos tésis centrales. Primero, que existen alternativas a las teorías adaptacionistas neo-darwinianas clásicas que son plausibles y que pueden capturar principios que son la regla más que la excepción incluso si se acepta el marco adaptacionista básico. Segundo, que el marco clásico no puede ser aceptado. Estas dos tesis son suficientemente independientes como para ser evaluadas separadamente. Cualquiera que sea el resultado del compromiso intelectual con este estimulante trabajo,  de seguro será una experiencia enriquecedora.” —Noam Chomsky [así, a secas].

No me parece extraño que Hornstein y Chomsky (dos minimalistas) comenten este libro. Como es sabido, Chomsky ha manifestado en numerosas ocasiones sus dudas acerca de que el lenguaje pueda ser producto exclusivo de la selección natural. De hecho, el Programa Minimalista es, en parte, consecuencia de estas dudas: el lenguaje según este enfoque es un sistema computacional óptimo que obedece a principios de elegancia y economía. Estas propiedades del lenguaje no habrían sido seleccionadas, sino que serían las características naturales y esperables de cualquier sistema que emerge en un marco de cierta complejidad. Así, ciertos aspectos del lenguaje podrían recibir una explicación del mismo tipo que se utiliza para explicar la forma óptima que tienen los panales de las abejas: las celdas de las abejas  tienen ángulos de 109° 28”, amplitud que proporciona el máximo aprovechamiento de la cera con la que se construyen los panales. Me estoy yendo por las remas… Resumo: el minimalismo prefiere explicar las propiedades del lenguaje basándose en leyes de la forma (véase D’Arcy Thompson) que en la lenta acumulación de cambios debidos a selección natural.

Ahora bien, ¿de qué trata What Darwin got wrong? Una buena idea de la temática del libro nos la puede dar un artículo publicado hace poco por los autores, Survival of the fittest theory: Darwinism’s limits (disponible aquí), en el cual se resume un poco la obra. Para Fodor y Piatelli-Palmarini, la selección natural es un mecanismo análogo a los procesos de aprendizaje propuestos por Skinner. Según los autores,  Skinner “sobreestimaba” la contribución que el entorno jugaba en lo que el individuo aprendía, en claro contraste con la “subestimación” de las variables endógenas o internas al individuo, en particular, su estructura cognitiva innata. El paralelismo con la selección natural se da en que esta teoría comete el mismo error: es el entorno el que tiene la mayor influencia sobre el fenotipo de una especie, en contraste con la poca importancia que se le da a las variables endógenas. Para Darwin, la única cosa que contribuye a determinar el fenotipo de la siguiente generación de individuos de una especie es la variación al azar. Todas las variables no azarosas están determinadas por el entorno.

El paradigma de Estímulo-Respuesta de Skinner era utilizado para explicar cómo los individuos aprendían prácticamente cualquier cosa, incluso el lenguaje. Fue Chomsky quién demostró en un artículo hoy famoso que la teoría de Skinner no era suficiente para explicar la adquisición del lenguaje, sino que era necesario tener en cuenta un fuerte componente endógeno para explicar cómo era que los niños lograban capturar las sutilezas de operaciones tan complejas como el movimiento-qu. Este componente endógeno es conocido hoy como Gramática Universal, un sistema de conocimiento innato que restringe las posibles lenguas que puede aprender un niño. ¿Cuáles serían los factores endógenos que Fodor y Piatelli-Palmarini proponen para el caso de la evolución? Pues las ya mencionadas leyes de la forma de D’Arcy Thompson. Los autores proponen dos tipos de restricción endógena:

They include [i] constraints imposed “from below” by physics and chemistry, that is, from molecular interactions upwards, through genes, chromosomes, cells, tissues and organisms. And [ii] constraints imposed “from above” by universal principles of phenotypic form and self-organisation – that is, through the minimum energy expenditure, shortest paths, optimal packing and so on, down to the morphology and structure of organisms.

(Nótese la similitud entre las restricciones impuestas “desde arriba” de (ii) con las propiedades que el Programa Minimalista atribuye al componente computacional del lenguaje).

¿En qué se equivocó Darwin? En mi opinión, en muy poco. De hecho, creo que el título del libro es un poco infeliz: según lo que entiendo, la idea que tienen Fodor y Piatelli-Palmarini es que la selección natural opera sobre un conjunto restringido de posibilidades, un conjunto restringido por aspectos físico-químicos de la materia. Ahora bien, el propio Darwin siempre señaló que la selección natural era sólo un mecanismo más a través de los que opera la evolución (aunque quizá el más importante). En lo que dicen Fodor y Piatelli-Palmarini en su artículo, por lo tanto, veo poco de novedoso: Uriagereka, Boeckx y Chomsky, entre otros, ya habían rescatado a D’Arcy Thompson en sus escritos sobre evolución del lenguaje. Obviamente otros lo han hecho con otros problemas en vista.

Pero quizá la versión de esta teoría que presentan los autores en el libro es más fuerte (algunos comentarios enardecidos me llevan a creerlo). De hecho, pueden estar seguros de que habrá una gran polémica: no va a faltar el darwinista ortodoxo que los tildará de creacionistas (hay que buscar YA los comentarios de Dennett sobre el libro). También quiero ver cuando los partidarios del diseño inteligente los empiecen a citar como referencia… En fin, será cuestión de esperar y ver.

Por cierto, encontré una conferencia de Fodor en la que explica su teoría (click aquí). No tuve tiempo de escucharla todavía, pero no faltará oportunidad. También encontré por ahí el capítulo 3 del libro: trata sobre las leyes de la forma. Lo pueden descargar desde aquí.

2 comentarios

  1. He recibido el libro. En cuento lo lea subo algunos comentarios al respecto.


  2. me gustaria que la infformacion sea mas especifica,



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