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Con ustedes… ¡El humor de Geoffrey Pullum!

14 agosto 2009

No sé cual será el preconcepto que la mayoría de ustedes tenga de un ya veterano lingüista como Geoffrey Pullum, pero al menos a mí el hombre me cae muy bien. Obviamente no porque recientemente haya afirmado que la infinitud discreta es una propiedad más de las gramáticas generativas que del lenguaje natural (en éste paper), sino por sus hilarantes posteos en Language Log. Aquí adjunto traducidos los últimos dos. Para leer los originales sólo hay que hacer click en el título en rojo.

Estupidas afirmaciones sobre adquisición léxica en perros

“Los perros son tan inteligentes como un niño de dos años” dice un titular del Daily Telegraph (click aquí), un diario enfocado conservadores y sus perros. Y en casi de que no se haya entendido del todo el titular, el subtítulo reza: “los perros serían tan inteligentes como un niño promedio de dos años, según psicólogos animales”. Está firmado por “Richard Gray, Corresponsal de Ciencia”. (¡Corresponsal de Ciencia! Debo suponer que al menos tiene una maestría… ¡Probablemente en… ciencia!)

Investigaciones llevadas a cabo en Language Log han tenido resultados diferentes. Los perros no son lingüísticamente tan brillantes como un niño de dos años. Pero sí es cierto que tienen la misma inteligencia general y la habilidad para detectar estupideces que un corresponsal de ciencia promedio del Daily Telegraph o de la BBC News.

Los detalles que reporta el Sr. Gray son que “investigadores han demostrado que perros son capaces de entender hasta 250 palabras y gestos, contar hasta cinco y realizar cálculos matemáticos simples”. Y en caso de que usted y su perro no lo hayan entendido, luego repite en mayor detalle:
“El perro promedio es lingüísticamente tan brillante como un niño de dos años”, afirma el profesor Stanley Coren, un experto líder en inteligencia canina en la University of British Columbia in Vancouver, quien llevó a cabo el trabajo.
Esto significa que pueden entender alrededor de 165 palabras, gestos y señales. Los mejores son capaces de reconocer hasta 250 gestos y palabras, lo que iguala a un niño de dos años.
Obviamente, no podemos sentarnos y tener una conversación con un perro, pero al igual que con un niño, ellos muestran que entienden las palabras y los gestos que se les dan.
La evidencia de que entiendan palabras viene de experimentos realizados con un border collie. En una de ellas, el perro fue entrenado para ir y buscar la pelota cuando la palabra “PELOTA” se le gritaba, y así con una media docena de objetos. (Ah, border collies. Los viejos lectores de Language Log recordarán aquí que ya hemos hablado de ellos antes.)

La evidencia para los cálculos matemáticos es que un border collie entrenado puede sacar la raíz cuadrada de un integral arbitrario escrito en un pizarrón con una exactidud de por lo menos tres decimales.

No es cierto. Dije eso para ver si estaban prestando atención. Si son lectores del Daily Telegraph seguramente me creyeron. La evidencia vino de experimentos de mirada diferencial: si dejas caer tres unidades de comida para perro detrás de una cortina, y rápidamente retiras una o dos unidades, el perro sigue buscando por un poco más de tiempo que cuando no se retira ninguna de las unidades. En otras palabras, son capaces de notar que algo raro esta pasando.

Si todo esto les satisface -si ahora creen que los border collies pueden entender el significado de unidades léxicas y hacer aritmética mental- entonces el profesor Coren ha ganado su juego de burlar al publico. Pero esto me ha llevado a preguntarme si seguiré leyendo historias sobre adquisición léxica en perros y otros estupidos trucos falsos de comunicación animal hasta el día en que me muera, o si un día despertaré una luminosa mañana en que los corresponsales de ciencia se den cuenta que no deben sólo parafrasear el boletín de prensa de las convenciones de la APA, de que deben hacer preguntas sobre qué significa entender el significado de una palabra (como: “¿puede un perro entender un adverbio, tal como subrepticiamente ? ¿Por qué es que siempre verbos y nobres desencadenan conductas como ir a buscar algo? Yo entiendo la palabra “caca”, pero si me la dicen no voy a ir a buscar un poco).

[Hat tip: Brian Davies.]

(Dejé los comentarios abiertos. Pero si usted es un perro, por favor avise. En internet nadie se da cuenta de estas cosas).

Maldito sintetizador de habla

Es casi increible que el Investor’s Business Daily dijera en su editorial (que luego de muchas burlas han alterado):
Personas como el científico Stephen Hawking no tendrían ninguna oportunidad en el Reino Unido, en donde el National Health Service (NHS) decretaría que la vida de este brillante hombre, por sus discapacidades físicas, es esencialmente inútil.
El asunto menos trascendental aquí es el hecho de que el NHS no tiene eso que los republicanos denominan “tribunales de la muerte” que juzgan si la vida de un individuo tiene valor o no. (Hay un comité que decide si una droga es relativamente demasiado cara con respecto a la longitud y calidad de vida que provee -hay un límite a las cantidades de fondos públicos que el NHS puede gastar en proveer drogas costosas gratuitamente cuando no hacen el bien suficiente. Pero eso no es juzgar el valor de la vida de la gente). No, lo interesante es que los editores del IBD ni siquiera sabían que Stephen Hawking (largo tiempo poseedor de la silla que Isaac Newton ocupó alguna vez en la Universidad de Cambridge) es un científico británico, y ha vivido toda su vida en Gran Bretaña. Su enfermedad en las neuronas motoras ha sido constante y expertamente tratada gracias al NHS y ha recibido constantes cuidados (ha declarado: “no estaría aquí hoy si no fuera por el NHS. He recibido gran cantidad de tratamiento sin el cual no hubiera sobrevivido”.). Se trata de un problema lingüístico, por supuesto: es ese maldito sintetizador de habla que usa Hawking. La gente del IBD lo escuchó hablar, pero no pudieron decir a partir de su extraña y algo sueca enunciación que él no es americano (y esa sería la opción por defecto para cualquiera que fuera brillante). Los científicos del habla británicos tienen que trabajar sobre ese sintetizador y hacerlo sonar más como el Principe Carlos. Parece que las esperanzas de los americanos por refomar su destruido sistema de salud van a depender de este tipo de cosas. Si se lo dejan al IBD y al tipo de gente que cree que Medicare va a ser controlada por el gobierno, todas las esperanzas de reforma están perdidas.

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